2. Los argumentos que respaldan la propuesta defendida por la ortodoxia

 En 1623, después de siete años de absoluto silencio tras la muerte de William Shakspere de Stratford-upon-Avon, se publica por primera vez un compendio de la obra de William Shakespeare. Se trata del First Folio, llamado así por tratarse de la primera publicación de la obra del autor en tamaño folio. El citado volumen supuso un gran hito a nivel editorial, así como un extraordinario acontecimiento a nivel literario.

 Aparte de treinta y seis obras, muchas de las cuales eran inéditas, el volumen contiene un grabado del supuesto autor y varias dedicatorias que son de suma importancia para el establecimiento de la autoría del mismo.

 Las evidencias apuntan a que el principal encargado del proyecto fue el editor Edward Blount, quien contrató a la compañía Jaggard para hacer el trabajo de impresión. Los actores Hemmings y Condell, además de autores de una dedicatoria y de la epístola de agradecimiento a los financiadores del proyecto, figuran como los socios del autor que se encargaron de recopilar los escritos; son, sin embargo, muchos los especialistas que ven la mano de Ben Jonson en la epístola que ellos firman. De las treinta y seis obras que componen dicho volumen, dieciséis ya habían sido publicadas previamente sin autorización y en formato cuartilla: son los llamados in quarto, publicaciones que contenían gran cantidad de imperfecciones y que precisaban, en la mayoría de los casos, una profunda revisión. El proyecto se alargó durante dos años hasta que, finalmente, en noviembre de 1623 Blount y Jaggard registraron las siguientes dieciséis obras en la Stationers Company: La Tempestad, Dos Caballeros de Verona, Medida por medida, La comedia de los errores, Como gustéis, Bien está lo que bien acaba, La noche de Pentecostés, Cuento de invierno, Enrique VI parte I, Enrique VIII, Corolarius, Timón de Atenas, Julio Cesar, Macbeth, Antonio y Cleopatra y Cymbeline. Estas obras no habían sido publicadas con anterioridad.

 Las siguientes cinco obras: Las alegres comadres de Windsor, La fierecilla domada, El rey Juan, y la segunda y tercera parte de Enrique VI, sólo habían sido publicadas en parte; de hecho, el First Folio se considera también la primera publicación de estas.

 Los encargados de financiar el inmenso proyecto fueron los hijos de Mary Sidney: William y Philip Herbert, condes de Pembroke y Montgomery.

 Teniendo en cuenta que la biografía de William Shakspere de Stratford-upon-Avon no presenta ninguna relación con el mundo literario, los defensores de su causa han basado la defensa de su candidatura en las pruebas que se pueden extraer tras el análisis de las siguientes premisas:

– El hecho de que ambos nombres coinciden.

–Las evidencias que al respecto de la autoría aporta el First Folio y las demás publicaciones de la obra de Shakespeare.

– El monumento erigido en Stratford en su honor.

 

2.1 SOBRE EL NOMBRE:

 Procede, en primer lugar, aclarar que ambos nombres, el del autor y el del negociante de Stratford, son parecidos pero no iguales. Este detalle era bien conocido hasta el año 1916, momento en el que el nombre original del negociante empezó a modificarse progresivamente, hasta el punto de que en la actualidad su apellido aparece alterado en la mayoría de diccionarios y enciclopedias.

 En las publicaciones de su obra, el nombre del autor figura casi invariablemente como Shakespeare o Shake-speare. En ningún caso lo hace como Shakspere.

 William Shakspere de Stratford, sus hermanas, hermanos e hijos fueron todos bautizados como Shakspere. Su apellido también aparece en otros documentos legales como Shaksper, Shaxpere, Shagspere y Shackspeare.

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   Registro de bautismo de Gulielmus filius Johannes Shakspere

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                                                Registro de la defunción de “Will Shakspere gent”

  En aquel tiempo era normal que un apellido se pudiera escribir de distintas formas, ya que la ortografía no estaba aún estandarizada. Sorprende comprobar que, tanto las seis firmas que se conservan y que se le atribuyen, así como todos los documentos legales en los que figura su nombre, en ninguno figura la  letra “e” después de la “k”.

 Resulta muy significativo constatar que, al tiempo que se estaban publicando ediciones in quarto de las obras de William Shakespeare, el supuesto autor firmaba documentos escribiendo su nombre de forma distinta a como aparece en dicha obra.

 El nombre con el que fue bautizado su primer nieto varón “Shaksper Quiney”, hijo de Judith Shakspere y de Thomas Quiney, fue probablemente elegido como homenaje al apellido familiar.

 El nombre es un dato muy importante en cualquier investigación de este tipo aunque no puede ser aceptado como prueba concluyente. Ningún Mark Twain que haya existido puede reclamar la autoría de la obra del famoso escritor. Mark Twain era el nombre de pluma bajo el que se ocultaba Samuel Langhorne Clemens.

 

2.2   LAS EVIDENCIAS CONTENIDAS EN EL FIRST FOLIO

 Contiene el First Folio, además de las treinta y seis obras mencionadas, un grabado que supuestamente representa al autor y un mensaje al lector firmado por Ben Jonson. A continuación encontramos una epístola firmada por Hemmings y Condell dedicada a los financiadores del proyecto, los condes de Pembroke y Montgomery. El volumen continúa con cinco dedicatorias firmadas respectivamente por Ben Jonson, Leonard Digges, Hemmings y Condell, Hugh Holland y I.M.

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            Grabado de Droeshout y poema de Ben Jonson

 

                                       Poema de Ben Jonson

                    To the Reader 
   This figure, that thou here seest put,
   it was for gentle Shakespeare cut;
   wherein the graver had a strife
   with nature, to out-doo the life:
   o, could he but have drawne his wit
   as well in brasse, as he hath hit
   his face; the print would then surpasse
   all, that was ever in brasse.
   But, since he cannot, reader, looke
   not on his picture, but his booke.



                                                      B.I.

                    Al Lector 
   La figura  aquí presentada,
   para el gentil Shakespeare fue cortada,
   en ella el grabador luchó con
   la naturaleza, para extraerle la vida.
   O, podría sino haber dibujado su ingenio
   también en bronce, como ha cincelado
   su cara; la impresión entonces superaría
   todo lo que se ha mostrado nunca en bronce.
   Pero, ya que no puede, lector, busca
   no en su imagen, sino en su libro.

                                                              B.I.

 En este poema, sito en la página opuesta al grabado, Jonson utiliza un lenguaje claramente ambiguo cuando nos dice que el grabador no dio vida a la figura, sino que se la quitó. La palabra hit”, además de ser sinónimo de golpear o cincelar, era antiguamente otra forma del participio pasado del verbo “to hide” (esconder); no deberíamos entonces pasar por alto  su traducción como: ha escondido su cara. Nos alerta también Jonson de que no busquemos al autor en la imagen sino en la obra.

 Conviene recordar que la Inglaterra de la última década del siglo XVI y gran parte del siglo XVII estuvo caracterizada por una incesante represión del libre pensamiento sustentada por una fuerte censura. La tortura e incluso la horca suponían una amenaza real que se podía cernir sobre cualquiera que incomodara a las autoridades. El hecho de que el propio Ben Jonson fuera acusado hasta en cinco ocasiones de escribir libelos sediciosos nos ayuda a comprender la gravedad de la situación. Los biógrafos de Jonson destacan que la sátira y el uso del doble sentido son características esenciales de su obra, no en vano, las diversas ocasiones en que estuvo encarcelado por razón de sus escritos supusieron, sin duda, una gran oportunidad para entrenar su brillante ingenio con el que burlar la censura.

 Los autores isabelinos tuvieron que aprender a expresarse de forma que los mensajes contenidos en sus textos no fueran demasiado evidentes, los lectores tendrían que hacer un esfuerzo adicional para desentrañar el contenido de estos. Son muchos los expertos que consideran a Shakespeare como el más avezado autor en la técnica de transmitir mensajes ingeniosamente velados y que aprecian en su obra un uso magistral del lenguaje polisémico.

.

2.2.1 Las Dedicatorias del First Folio

 En ningún lugar del First Folio, tampoco en los elogios, se encuentra una atribución clara de la autoría a William Shakspere de Stratford-upon-Avon. Después de siete años en los que nadie en el mundo literario mencionó su nombre ­–algo que resulta muy difícil de digerir para asumir la reivindicación ortodoxa– sería lógico pensar que esta publicación debería haber dejado meridianamente clara la cuestión de la autoría. Si la intención hubiera sido esta, resulta inexplicable que no se haya incluido en el First Folio una reproducción del escudo de armas que tantos esfuerzos les costó conseguir tanto a William como a su padre John.

            Jonson dedicatorie AG

 Dedicatoria de Ben Jonson a Shakespeare

 

  1. Dedicatoria de Ben Jonson
      To draw no envy (Shakespeare) on thy name,
      am I thus ample to thy book and fame;
      while I confess thy writings to be such,
      as neither Man, nor Muse, can praise too much.
      ‘Tis true, and all men’s suffrage. But these ways
      were not the paths I meant unto thy praise;
      for seeliest ignorance on these may light,
      which, when it sounds at best, but echoes right;
      or blind affection, which doth ne’er advance
      the truth, but gropes, and urgeth all by chance;
      or crafty malice might pretend this praise,
      and think to ruin, where it seemed to raise.
      These are, as some infamous bawd, or whore,
      should praise a matron. What could hurt her more?
      But thou art proof against them, and indeed,
      above the ill fortune of them, or the need.
      I therefore will begin: Soul of the age!
      The applause! delight! the wonder of our stage!
      My Shakespeare, rise! I will not lodge thee by
      Chaucer, or Spenser, or bid Beaumont lie
      a little further, to make thee a room:
      Thou art a monument without a tomb,
      and art alive still while thy book doth live
      and we have wits to read, and praise to give.
      That I not mix thee so, my brain excuses,
      I mean with great, but disproportioned Muses:
      For if I thought my judgment were of years,
      I should commit thee surely with thy peers,
      and tell how far thou didst our Lyly outshine,
      or sporting Kyd, or Marlowe’s mighty line.
      And though thou hadst small Latin, and less Greek,
      from thence to honour thee, I would not seek
      for names; but call forth thund’ring Aeschylus,
      Euripides, and Sophocles to us,
      Pacuvius, Accius, him of Cordova dead,
      to life again, to hear thy buskin tread,
      and shake a stage: or when thy socks were on,
      leave thee alone for the comparison
      of all that insolent Greece or haughty Rome
      Sent forth, or since did from their ashes come.
      Triumph, my Britain, thou hast one to show
      to whom all Scenes of Europe homage owe.
      He was not of an age, but for all time!
      And all the Muses still were in their prime,
      when, like Apollo, he came forth to warm
      our ears, or like a Mercury to charm!
      Nature herself was proud of his designs,
      and joyed to wear the dressing of his lines!
      Which were so richly spun, and woven so fit,
      as, since, she will vouchsafe no other wit.
      The merry Greek, tart Aristophanes,
      neat Terence, witty Plautus, now not please;
      but antiquated and deserted lie,
      as they were not of Nature’s family.
      Yet must I not give Nature all; thy art,
      my gentle Shakspeare, must enjoy a part.
      For though the poet’s matter, nature be,
      his art doth give the fashion: and, that he
      who casts to write a living line, must sweat,
      (such as thine are) and strike the second heat
      upon the Muses’ anvil; turn the same,
      and himself with it, that he thinks to frame;
      or for the laurel, he may gain a scorn;
      for a good poet’s made, as well as born.
      And such wert thou. Look how the father’s face
      lives in his issue, even so, the race
      of Shakspeare’s mind and manners brightly shines
      in his well torned, and true filed lines;
      in each of which he seems to shake a lance,
      as brandisht at the eyes of ignorance.
      Sweet Swan of Avon! what a sight it were
      to see thee in our waters yet appear,
      and make those flights upon the banks of Thames,
      that so did take Eliza, and our James!
      But stay, I see thee in the hemisphere
      advanced, and made a constellation there!
      Shine forth, thou Star of Poets, and with rage
      or influence, chide or cheer the drooping stage,
      which, since thy flight from hence, hath mourned like night,
      and despairs day, but for thy volume’s light.
                                                                 B.I.

 

 

VERSIÓN EN CASTELLANO 

 

     Shakespeare, para no crear envidia en tu nombre,
     amplifico yo tus obras y fama cuando confieso
     que tus escritos son tales que no hay hombre ni musa
     que pueda alabarte en exceso.
     Esto es cierto, todo el mundo lo aprobaría.
     Pero no son estas las sendas
     que yo había elegido en tu alabanza,
     ya que el más ignorante puede apreciar su valor,
     de lo que suena magníficamente, pero sólo es un buen eco,
     o la emoción ciega, que nunca promueve la verdad,
     pero anda a tientas e impulsa todo por casualidad;
     o la astuta malicia podría simular este elogio
     mientras destruye lo que parecía elevar. 
     Estos son, como alguna infame alcahueta o prostituta,
     que alaba a una matrona. ¿Qué podría herirla más?
     Pero tú estás a prueba de ellos, ciertamente,
     y estás por encima de su enferma fortuna, o su miseria.
     ¡Por lo tanto empezaré: ¡alma de la época!,
     ¡el aplauso!, ¡deleite!, ¡maravilla de nuestro escenario!
     Mi Shakespeare, levántate. Yo no te alojaré
     cerca de Chaucer o Spenser o pediré a Beaumont
     ubicarse un poco más allá para hacerte un lugar.
     Tú eres un monumento sin sepultura
     Y estarás vivo mientras tu libro perdure
     y nosotros tengamos imaginación para leer y elogios para otorgar.
     Mi intelecto se excusa de que yo no te asocie de esta manera:
     quiero decir con famosas pero desproporcionadas musas:
     ya que si yo pensara que mi juicio fuera de años
     te colocaría seguramente con tus pares,
     y diría cuánto has superado a nuestro Lyly en brillo
     o al arriesgado Kyd, o la poderosa línea de Marlowe.
     Y a pesar de que tuviste poco latín y menos griego,
     de allí yo no tomaría nombres para honrarte,
     sino que llamaría a los tonantes Esquilo, Eurípides y Sófocles,
     Pacuvio, Accio, aquel de Córdoba muerto, nuevamente a la vida
     para oír el caminar de tu coturno y agitar un escenario.
     O cuando llevabas calcetines,
     te dejaría solo para la comparación con lo que
     esa insolente Grecia o la arrogante Roma enviaron,
     o que desde entonces vino de sus cenizas.
     Triunfa, mi Bretaña, tú tienes algo para mostrar,
     a quien todas las escenas de Europa deben homenaje.
     El no era de una época, sino de todos los tiempos.
     Y todas las musas aún estaban en su albor
     cuando como Apolo él vino desde allí para dar calor
     a nuestros oídos, o como un Mercurio para cautivar.
     La Naturaleza misma estaba orgullosa de sus designios
     y se alegró de usar el adorno de sus líneas que fueron
     ricamente hiladas y entretejidas tan adecuadamente,
     que desde entonces no avalaría ningún otro talento.
     Los festivos griegos, el mordaz Aristófanes,
     el claro Terencio, el ingenioso Plauto,
     ahora no gustan sino que yacen anticuados abandonados
     como si no fueran de la familia de la Naturaleza.
     Sin embargo, no debo agradecérselo todo a la Naturaleza:
     tu arte, mi gentil Shakespeare, a él se debe una parte.
     Pues aunque los poetas importan y la Naturaleza es,
     su arte imprime la forma. Y aquel que se lanza
     a escribir un verso vivo, como son los tuyos, debe sudar
     y golpear al segundo calor sobre el yunque de las musas:
     volverse aquello mismo que se quiere fraguar;
     o si no, como laurel puede obtener desdén,
     puesto que un buen poeta se hace al igual que nace.
     ¡Y eso fuiste tú! Cómo el rostro del padre
     vive en su prole, asimismo, la estirpe de la mente
     de Shakespeare y su estilo, reluce brillante
     en sus versos bien torneados y limados
     en cada uno de los cuales él parece agitar una lanza,
     como blandida a los ojos de la ignorancia.
     ¡Dulce cisne de Avon! ¡Qué visión fuera
     verte en nuestras aguas aún aparecer
     y hacer esos vuelos sobre las orillas del Támesis
     que tanto arrebataran a Eliza y nuestro James!
     ¡Pero quédate, te veo en el hemisferio honrado,
     y convertido allí en constelación!
     ilumina, tú estrella de poetas,
     y con ardor influye, amonesta o revive
     al marchitado escenario, el cual, desde que volaste,
     ha llevado luto como la noche y desespera del día,
     excepto por la luz de tus volúmenes.
                                                              B.I.

 

 Esta brillante oda de Jonson, cargada de audaces y equívocos versos, no es fácil de interpretar. A continuación comento algunos pasajes que, a mi juicio, son especialmente significativos:
.
                 … Or blind affection, which doth ne’er advance
                 the truth, but gropes, and urgeth all by chance;
                 or crafty malice might pretend this praise,
                 and think to ruin where it seemed to raise.
                 These are, as some infamous bawd or whore
                 should praise a matron; what could hurt her more?…
.
               … o la emoción ciega que nunca promueve la verdad,
                pero anda a tientas e impulsa todo por casualidad;
                o la astuta malicia podría simular este elogio
                mientras destruye lo que parece elevar.
                Estos son, como alguna infame alcahueta o prostituta,
                que alaba a una matrona; ¿qué podría herirla más?…

 

 Jonson nos invita a hacer un análisis desapasionado que no nos impida encontrar la verdad, que puede estar sutilmente velada y pasar desapercibida en una primera lectura.

 Si trasladamos el símil de la alcahueta y la prostituta al terreno de la autoría de la obra, en vez de una alabanza a la matrona en lugar de a la madre, Jonson nos estaría transmitiendo su desprecio hacia aquellos que elogian al mensajero mientras con su malicia destruyen al verdadero autor.

                Thou art a Moniment, without a tombe,
               and art alive still, while thy Booke doth live,
               and we have wits to read, and praise to give.

 

               Tú eres un monumento sin sepultura
               Y estarás vivo mientras tu libro perdure
               y nosotros tengamos imaginación para leer y elogios para otorgar. 

 

  ¿A qué se refiere Jonson con un monumento sin sepultura?

  William Shakspere recibió sepultura, y aún se conserva la lápida situada junto al monumento que lleva su nombre. 

           For if I thought my judgment were of years,
           I should commit thee surely with thy peers,
           and tell how far thou didst our Lyly outshine,
           or sporting Kyd, or Marlowe’s mighty line.
           And though thou hadst small Latin and less Greek,
           from thence to honour thee, I would not seek
           for names: but call forth thund’ring Aeschylus,
           Euripides, and Sophocles to us,
           Pacuvius, Accius, him of Cordova dead,
           to life again, to hear thy buskin tread
           and shake a stage…

 

 

          … ya que si yo pensara que mi juicio fuera de años
          te colocaría seguramente con tus pares,
         y diría cuánto has superado a nuestro Lyly en brillo
          o al arriesgado Kyd, o la poderosa línea de Marlowe.
         Y a pesar de que tuviste poco latín y menos griego,
          de allí yo no tomaría nombres para honrarte,
          sino que llamaría a los tonantes Esquilo, Eurípides y Sófocles,
          Pacuvio, Accio, aquel de Córdoba muerto,
          nuevamente a la vida  para oír el caminar de tu coturno
          y agitar el escenario.

 

  ¿Qué nos quiere decir Jonson con que no colocaría al autor de la obra con los autores ingleses y sí lo haría con los grandes autores trágicos griegos? ¿Por qué cita a un poeta de Córdoba muerto que volvió a la vida?

 El poeta al que Jonson se refiere es Lucio Anneo Séneca, también conocido como Séneca el joven, nacido en Córdoba en el año 4 a.C. Séneca fue un famoso político, escritor y orador romano que destacó por sus obras de carácter moralista. Llegó a convertirse en el principal orador del senado y esto, según el historiador Dión, levantó la envidia y los celos de Cesar que ordenó su ejecución. Gracias a que supuestamente padecía de tuberculosis, consiguió que se le conmutara la pena. No obstante, cuatro años más tarde, fue el emperador Calígula el que firmó su condena a muerte. Séneca consiguió evitar de nuevo el funesto desenlace pero no el destierro a Córcega donde pasó ocho años.

 Tras la muerte de Calígula, subió al poder su hijastro Nerón. Mientras este se dedicaba al ocio, fueron Séneca y Burro los que, según los historiadores romanos, gobernaron el imperio romano durante al menos ocho años, un período que sería posteriormente recordado por ser el más justo de toda la época imperial. Tras ello, Nerón, que había demostrado tener una naturaleza cruel, se empezó a desligar de sus detractores. Tras la muerte de Agripina a manos del propio Nerón, la suerte cambió para Séneca. En el año 65 se le acusó de estar implicado en la famosa conjura de Pisón contra Nerón. Aunque no había pruebas concluyentes de ello, el asunto sirvió como pretexto para que Nerón se deshiciera de compañías que consideraba perjudiciales para su tiránico gobierno, esta fue probablemente la principal causa de la condena a muerte de Séneca. Cuando Séneca recibió la noticia de su condena, en lugar de entregarse a las autoridades y someterse a una muerte cruel y humillante, fue él mismo quien rodeado de su familia y amigos decidió quitarse la vida cortándose las venas y sumergiéndose en un baño caliente.

 La historia de Séneca, en la que sin duda Ben Jonson ha querido que reparemos, nos trae a colación los sonetos de William Shakespeare, donde el autor, en cuarenta y ocho de los ciento cincuenta y cuatro sonetos que escribió, se lamenta de su destierro, de su muerte para el mundo y de su memoria vilipendiada.             

                                                       to hear thy buskin tread,
                                                       and shake a stage:
                                                       or when thy socks were on,…

 

                                                      …para oír el caminar de tu coturno
                                                      y agitar un escenario,
                                                      o cuando llevabas puestos los calcetines,…

 Con el verso shake a stage (en castellano “agitar el escenario”), Jonson hace referencia al nombre del autor y con “oir el caminar de tu coturno” probablemente está haciendo alusión a la Musa de Marlowe, Palas Atenea, como podemos deducir del texto de la obra anónima, The returne from Parnassus, que fue estrenada entre 1596 y 1601.

 Este pasaje, que encontramos en la segunda parte de El retorno del Parnaso, forma parte de un diálogo entre dos supuestos estudiantes universitarios del St. John’s college de la universidad de Cambridge. En esta escena los personajes Iudicio e Ingenioso están haciendo una crítica sobre los autores más famosos de la época:

   IUDICIO. Aye! there is one that backs a paper steed
   and manageth a pen-knife gallantly;
   strikes his poignado at a button’s breadth,
   brings the great battering ram of terms to towns, 1
   and at first volley of his Cannon shot
   batters the walls of the old fusty world.
   INGENIOSO. Christopher Marlowe.
   IUDICIOMarlowe was happy in his buskined muse,
   alas! unhappy in his life and end;
   pity it is that wit so ill should dwell,
   wit lent from heaven, but vices sent from hell.

 

      IUDICIO. Ay! Hay uno que pasa sus copias cual corcel
     y maneja su pluma-puñal de forma galante;
     acierta con su daga al ojo de un botón,
     trae su gran ariete de condiciones a las ciudades 1
     y al primer lanzamiento de su cañón
     abate las murallas del viejo oxidado mundo.
     INGENIOSO. Christopher Marlowe
     IUDICIO. Marlowe estaba feliz en su musa calzada con coturnos,
     ¡ay! infeliz en su vida y final;
     Es una pena que ese ingenio tan enfermo deba morar,
     ingenio prestado del cielo pero que los vicios trajeron del infierno.

 Al mismo tiempo, las expresiones: “el caminar de tu coturno” y “llevar los calcetines puestos” hacen referencia al tipo de calzado que usaban los actores cuando interpretaban: coturnos en las tragedias y sandalias y calcetines en las comedias. Parece evidente que Jonson nos está informando que Shake-speare, además de poeta y dramaturgo, también habría ejercido como actor. 

         Look how the father’s face
         lives in his issue, even so, the race
         of Shakspeare’s mind and manners brightly shines
         in his well torned, and true filed lines;
         in each of which he seems to shake a lance,
         as brandisht at the eyes of ignorance.   

 

         Al igual que el rostro del padre vive
         en su prole, asimismo, la estirpe 
de la mente
         de Shakespeare y su estilo reluce brillante
         en sus versos bien torneados y limados,
         en cada uno de los cuales él parece agitar una lanza,
         como blandida a los ojos de la ignorancia.

 

 No hay que hacer grandes elucubraciones para deducir que aquí Ben Jonson, al sacar de nuevo a relucir la palabra shake, nos está hablando del significado del apellido del autor.

 Shake a Speare 2que en el inglés actual sería shake a spear, tiene el mismo significado que Shake a Lance (blandir una lanza). Esta expresión hace referencia a Palas Atenea, la diosa guardiana de las artes y la sabiduría que nació de la cabeza de Zeus portando una lanza (en inglés: shaking a spear) con la que habría de luchar en beneficio del conocimiento y en contra de la ignorancia. “Will Shake-speare” 3 sería un nombre perfecto para un autor cuyo nombre encabezaba una lista negra controlada por los censores del reino.

                   Sweet Swan of Avon! What a sight it were
                   to see thee in our waters yet appeare,                
                   and make those flights upon the banks of Thames
                   that so did take Eliza, and our James!

 

                  ¡Dulce cisne de Avon! ¡Qué visión fuera
                  verte en nuestras aguas aún aparecer
                  y hacer esos vuelos sobre las orillas del Támesis
                  que tanto arrebataran a Eliza y nuestro James! 

 

 La expresión de Ben Jonson: Sweet Swan of Avon! puede traducirse como “¡Dulce Poeta de Avon!”. Desde los tiempos de Virgilio, en lenguaje poético, “poeta” y “cisne” son palabras que comparten significado, por ello este verso resulta tan atractivo para los que defienden al candidato de Stratford.

 Nos encontramos aquí con un párrafo en el que aparece por primera vez una alusión que relaciona al personaje de Stratford-upon-Avon con la literatura. A falta de evidencias más claras, este verso ha sido siempre considerado, si no vital, de gran transcendencia. De hecho, resultaría difícil encontrar una persona medianamente culta en el mundo anglosajón, y muy especialmente en el Reino Unido, que no lo conozca y no sepa su procedencia. Al mismo tiempo, para los que estamos convencidos de que el verdadero William Shakespeare no nació en Stratford, la frase resulta desconcertante.

 Sabemos que la palabra Avon, que proveniente del celta, significa “río” y que en Inglaterra hay cinco ríos Avon, no siendo el que pasa cerca de Stratford el más importante. En cualquier caso sería muy conveniente poder desentrañar el mensaje de Jonson.

 Recientemente, Alexander Waugh, presidente honorario de la SAC (Shakespeare Authorship Coalition), ha publicado un ensayo titulado “The true meaning of Jonson’s Phrase Sweet Swam of Avon” en el que se presta a resolver el misterio que acompaña a la célebre frase.

 Hampton Court es el nombre de un palacio que fue construido a orillas del Támesis en cuyo interior hay un teatro real donde James y Eliza (Jacobo I e Isabel I) acudían para deleitarse con representaciones de teatro entre las que destacaban las obras de Shakespeare. Tanto Jacobo como Isabel tenían sus propios teatros reales y nunca acudieron a las representaciones en los teatros públicos.

 William Camden, que fue amigo y tutor de Ben Jonson, escribió en 1607 una exhaustiva obra de historia en latín sobre Gran Bretaña que tituló Britannia. Con ella pretendía restaurar la antigüedad y el valor histórico de las provincias británicas.

 “Est locus insolito rerum splendore superbus, Alluiturque vaga Tamisini fluminis unda, Nomine ab antiquo iam tempore dictus Avona. Hic Rex Henricus taleis Octavius aedes Erexit, qualeis tot Sol aureus orbe Non vidit.”

 “Un majestuoso lugar para gloriosas y poco acostumbradas exhibiciones, allá donde la corriente del Támesis vagabundea perezosa y que con el paso del tiempo los hombres conocieron con el nombre de Avon. Aquí Enrique VIII construyó una edificación de tal imponencia que no existió otra similar en el mundo entero sobre la que el sol posara sus rayos.

  Estas líneas de dicha obra se refieren a Hampton Court donde “Dictus Avona” significa “lo llaman Avon”.

 Ya en 1545, una obra del poeta Leland, Genethliacon, se refiere a Hampton Court con el término Avona. Varios autores del siglo XVII, Lambarde, Nowell y Peacham, también se refirieron a Hampton Court como Avon o Avona.

 Tras esta esclarecedora información, parece evidente que “Avondunum” (cuyo significado en latín es construcción junto al río), nombre original latino del teatro real que Enrique VIII mandó construir a orillas del Támesis, derivó en “Hampton Court”, nombre con el que se conoce actualmente dicho palacio. La explicación que nos ofrece Alexander Vaugh deja perfectamente aclarado el significado de la sentencia de Jonson. El dulce cisne de Avon, que muchos querían ver en las aguas del río que da nombre a la localidad de Stratford-upon-Avon, ha volado para instalarse definitivamente a orillas del Támesis.

 Volviendo a la dedicatoria, y teniendo en cuenta las advertencias del propio Jonson, no deberíamos pasar por alto el titular de la misma: “To the memory of my beloved, the AUTHOR”, que en castellano se traduciría como: “A la memoria de mi amado el AUTOR”. A continuación, con caracteres mucho más pequeños aparece Mr. W. Shakespeare, quien se supone que es el objeto del homenaje. Sin duda, el hecho de que se cambien los tipos para usar los más grandes para la palabra autor y los más pequeños para el nombre del mismo no responde a la casualidad. Resulta casi imposible no reparar en este detalle que, probablemente, no tiene paralelo en la historia de la literatura impresa, exceptuando, eso sí, otras dedicatorias a William Shakespeare.

 

NOTAS

1: Otra frase, prácticamente idéntica a la referida: “Brings the great battering ram of terms to towns”, la encontramos en la obra de Gabriel Harvey, Pierces Supererogation (1593): “they shall bring the mighty battering-ram of terms, and the great ordinance of miracles, to town”. Este detalle apunta a Harvey como posible autor de la trilogía The Parnassus Plays, en la que está contenida esta obra cuyo título completo es: The return from Parnassus: Or the Scourge of Simony.

2 : Forma correspondiente al inglés de la época isabelina.

3 : En castellano “Clavaré una lanza contra la ignorancia”           

 

L Digges AG

       Dedicatoria de Leonard Digges a Shake-speare

 

  1. Dedicatoria de Leonard Digges
Shake-speare, at length thy pious fellowes giue
the world thy Workes: thy Workes, by which, out-liue
thy Tombe, thy name must: when that stone is rent,
and Time dissolues thy Stratford Moniment,
here we aliue shall view thee still. This Booke
when Brasse and Marble fade, shall make thee looke
fresh to all Ages: when Posteritie
shall loath what’s new, thinke all is prodegie
that is not Shake-speares; eu’ry Line, each Verse
here shall reuiue, redeeme thee from thy Herse.
Nor Fire, nor cankring Age, as Naso said,
of his, thy wit-fraught Booke shall once inuade.
nor shall I e’re beleeue, or thinke thee dead
(though mist) vntill our bankrout Stage be sped
 (impossible) with some new straine t’ out-do
passions of Iuliet, and her Romeo;
or till I heare a Scene more nobly take,
then when thy half=Sword parlying Romans spake.
Till these, till any of thy Volumes rest
shall with more fire, more feeling be exprest,
be sure, our Shake-speare, thou canst neuer dye,
but crown’d with Lawrell, liue eternally.

                                                Leon. Digges

 

     A LA MEMORIA del fallecido autor maestro W. SHAKESPEARE.

Shake- speare, por fin tus piadosos socios entregan
al mundo tus obras: tus obras por las que sobrevive
tu tumba y a tu nombre se deben. Cuando la piedra esté gastada,
y el tiempo disuelva tu Monumento de Stratford,
aquí los que estamos vivos aún te veremos. Este libro,
cuando el cobre y mármol se disuelvan, te hará surgir
vigente en todas las épocas. Cuando la posteridad
aborrezca lo nuevo, pensará que todo es profético
que no es de Shake-speare; cada línea, cada verso
aquí revivirá, te redimirá de tu viaje al cementerio.
Ni el fuego, ni el tiempo voraz, tal dijo Naso,
de él, tu libro lleno de ingenio será una vez violentado.
Nunca creeré, o pensaré que estás muerto
(Aun tu faltando) hasta que nuestro escenario en banca rota se recupere
(imposible) con alguna nueva sangre que supere las
pasiones de Julieta, y su Romeo;
o hasta que oiga una escena más noble,
que cuando tu daga habló luchando a Romanos.
Hasta estos, hasta que cualquiera de tus volúmenes descanse
será con más fuego, con más sentir expresado,
estad seguro, nuestro Shake-speare, tú nunca podrás morir,
sino coronado con laureles, a vivir eternamente.

                                                                          Leon. Digges

 

 Al dividir el apellido del autor con un guión Digges, con toda probabilidad, nos está informando que Shake-Speare no es un apellido sino un seudónimo. Conviene recordar que los demás dramaturgos de la época nunca aparecieron con dicho guión; nunca veremos impreso Chap-man, Hey-wood, Beau-mont o Jon-son.

 La historiadora A.D. Wraight en su libro The Story That The Sonnets Tell (1993) nos informa al respecto:

 Este nombre con guión no responde a una moda sino que tenía un especial significado literario pues representaba un seudónimo. Su conocimiento se mantenía por acuerdo tácito y era un secreto abierto a los círculos de poetas, escritores y gente culta “literati” de Inglaterra, algunos de los cuales, como se puede deducir por la evidencia, debían conocer al autor escondido tras el seudónimo, y colaboraban en mantener en secreto su identidad. 4

           …and Time dissolues thy Stratford Moniment…

          … y el tiempo disuelva tu Monumento de Stratford…

 Encontramos aquí  la primera alusión al monumento de Stratford, la cual ha pasado a constituir la evidencia más clara para la candidatura stratfordiana. Los portavoces de la candidatura de Shakspere de Stratford enarbolan esta frase como hasta ahora habían hecho con el “Sweet Swan of Avon”. Los dos próximos capítulos de esta obra están dedicados al análisis del monumento a “Shakspeare” y a intentar desentrañar el mensaje que contiene su placa honorífica.

                                           … when Posteritie
shall loath what’s new, thinke all is prodegie
that is not Shake-speares; eu’ry Line, each Verse
here shall reuiue, redeeme thee from thy Herse.

 

                                       … cuando la posteridad
aborrezca lo nuevo, pensará que todo es profético.
que no es de Shake-speare; cada línea, cada verso
aquí revivirá, te redimirá de tu viaje al cementerio.

 ¿A quién redimirá la posteridad cuando se percate de que todo esto es profético y no es de Shake-speare? Dejamos la pregunta abierta para que cada lector proponga su propia lectura del mismo.

  Nor Fire, nor cankring  5  Age, as Naso said,

Ni el fuego, ni el tiempo voraz, tal dijo Naso,

 Este verso hace mención a otro perteneciente al epílogo de La Metamorfosis de Naso (Ovidio).

 

 Último párrafo del libro XV con el que termina La Metamorfosis donde encontramos la cita de Leonard Digges:

And now, the work is done,
which not Jove’s anger, and not fire nor steel,
nor cankering time can sweep away.
Whenever it will, let the day come, which has
dominion only over this mortal frame, and end for me
the uncertain course of life. Yet in my better part
I shall be borne immortal, far above the stars on high,
and mine shall be a inmortal name . Wherever Roman
power extends her sway over the conquered lands,
I shall be read by lips of men. If Poets’ prophecies have any truth,
through all the coming years of future ages, I shall live in fame.

 

Y ya he dado fin a una obra que no podrán aniquilar
ni la cólera de Júpiter ni el fuego ni el hierro
ni el tiempo devorador.
Que ese día que no tiene derecho más que a mi cuerpo
acabe cuando quiera con el transcurso de mi vida incierta;
pero en la mejor parte de mi yo viajaré inmortal
por encima de los astros de las alturas, y mi nombre
será indestructible, y por donde se extiende
el poder de Roma sobre la tierra subyugada,
la gente me leerá de viva voz,
y gracias a la fama, si algo de verídico
tienen los presentimientos de los poetas,
viviré por todos los siglos.

  Esta sentencia de Ovidio contrapone la incertidumbre de la vida terrenal a la inmortalidad que le espera tras la muerte biológica; este mismo sentimiento se vuelve a describir en la elegía XV del libro I de Los Amores:

   The living, not the dead, can envy bite,
   for after death all men receive their right:
   Then though death rakes my bones in funeral fires,
   I’ll live, and as he pulls me down, mount higher.

 

   La envidia se alimenta con sangre de vivos,
   ya que la muerte a todos da su merecido.
   Así, cuando el fuego de la pira haya consumido mis restos,
   aún viviré, la parte mejor de mi existencia

 

 La autoría de la traducción al inglés de estos versos, que Ovidio escribió en latín, nos sirve para entender el siguiente verso que encontramos en la dedicatoria de Digges:

Of his, thy wit-fraught Booke shall once inuade. 6

de él, tu libro lleno de ingenio será una vez violentado. 6

 En 1599, capitaneada por el Obispo de Londres Richard Bancroft y por John Whitgift, Arzobispo de Canterbury, se celebró la quema de libros conocida como “Bishop’s Bonfire” (La hoguera de los obispos). Este acontecimiento marcó un hito en la lucha contra el libre pensamiento en el mundo anglosajón. Los textos ortodoxos pasan de puntillas por este singular suceso; sin embargo, este triunfo de la intolerancia, que no tiene parangón en la historia de las Islas Británicas, causó una profunda conmoción en al menos toda una generación de literatos. Además de la quema de obras de una decena de autores, se prohibió expresamente la publicación de toda la obra de Thomas Nashe y de Gabriel Harvey, así como el uso de las sátiras y la publicación de epigramas que no tuvieran autorización expresa de la Corte de la “Star Chamber”, máximo estamento controlador de la censura capitaneado por el arzobispo Whitgift.

 Entre las obras que fueron condenadas a la hoguera encontramos la traducción al inglés de Los Amores de Ovidio cuya autoría se debe a Christopher Marlowe.

 La obra con la que Shakespeare se presenta, a la cual el autor en su introducción se refiere textualmente como: “the first heir of my invention” (el primer fruto de mi inventiva), fue Venus y Adonis publicada en 1593. En la portada de esta publicación aparece un epigrama en latín con dos versos de esta elegía traducida por Marlowe.

 

NOTAS

4: A.D. Wraight. The Story that the sonnets tell (1993).

5. Cankring: forma arcaica de “cankering” gerundio de to canker: gangrenar, corromper.

 6. La traducción de los términos “prodegie” e “invade” resulta esencial para comprender las frase en la que están insertados. En vez de recurrir a su significado actual, hemos optado por mostrar la traducción más probable de acuerdo con la información suministrada por el OED (Oxford English Dictionary) al respecto:

Prodigy ORIGIN late 15th cent. (denoting something extraordinary considered to be an omen): form Latin prodigium ‘portent’.

Invade ORIGIN late Middle English (in the sense ‘attack or assault (a person’)): from Latin invadere, from in ‘into’ + vadere ‘go’.

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  1. Dedicatoria firmada por I.M.

 

To the Memorie of Mr. W. Shake-speare

Wee wondred, Shake-speare, that thou went’st so soone
from the Worlds-Stage, to the Graves-Tyring-roome.
wee thought thee dead, but this thy printed worth,
tels thy Spectators, that thou went’st but forth
to enter with applause. An Actors Art,
can dye, and live, to acte a second part.
That’s but an Exit of Mortalitie;
this, a Re-entrance to a Plaudite.

                                                          I.M.

 

Nos preguntamos Shake-speare por que te fuiste tan temprano
del escenario del mundo a los camerinos de la tumba.
Te creíamos muerto, pero este trabajo impreso,
informa al espectador, que tú escapaste
para entrar con aplauso. El arte de un actor,
puede morir, y vivir para actuar en una segunda parte.
No es esta sino una salida de la mortalidad;
Es una reentrada al aplauso.

                                                       I.M.

 Según algunos críticos, el autor de estas líneas sería el poeta James Mabbe que fue amigo de Leonard Diggess y del editor del First Folio Edward Blount. Según otros, se trataría de John Marston poeta y dramaturgo de la época que entre los años 1599 y 1603 protagonizó, junto a Dekker y frente a Jonson, una polémica literaria basada en ridiculizar en sus respectivas obras a personajes que representaban a los demás autores en disputa. Este conflicto pasaría a la historia como la “Guerra de los Teatros”.

 Encontramos de nuevo un guión dividiendo el nombre del autor, con lo que I. M. estaría incidiendo en el carácter de seudónimo y no de apellido del mismo.

 Shakspere murió a los 52 años, edad que en aquella época no era considerada precisamente como temprana.   

 Este autor no expresa luto ni muestra dolor y sí, de forma velada pero patente, menciona que el autor habría interpretado su propia muerte a manera de escape como inicio de una segunda vida.

 

  1. Dedicatoria de Hemmings y Condell
To the great Variety of Readers

  From the most able, to him that can but spell: there you are number’d. We had rather you were weighed; especially, when the fate of all bookes depends upon your capacities and not of your heads alone, but of your purses. Well ! It is now publique, & you wil stand for your priviledges wee know : to read, and censure. Do so, but buy it first. That doth best commend a Booke, the Stationer saies. Then, how odde soever your braines be, or your wisedomes, make your licence the same, and spare not. Judge your six-pen’orth, your shillings worth, your five shillings worth at a time, or higher, so you rise to the just rates, and welcome. But, whatever you do, Buy. Censure will not drive a Trade, or make the Jacke go. And though you be a Magistrate of wit, and sit on the Stage at Black-Friers, or the Cock-pit, to arraigne Playes dailie, know, these Playes have had their triall alreadie, and stood out all Appeales ; and do now come forth quitted rather by a Decree of Court, then any purchased letters of commendation.

  It had bene a thing, we confesse, worthie to have bene wished, that the author himselfe had lived to have set forth, and overseen his owne writings; but since it hath bin ordain’d otherwise, and he by death departed from that right, we pray you do not envie his Friends, the office of their care, and paine, to have collected & publish’d them; and so to have publish’d them, as where (before) you were abused with diverse stolne, and surreptitious copies, maimed, and deformed by the frauds and stealthes of injurious impostors, that expos’d them : even those, are now offer’d to your view cur’d, and perfect of their limbes; and all the rest, absolute in their numbers as he conceived them.

  Who, as he was a happie imitator of Nature, was a most gentle expresser of it. His mind and hand went together: And what he thought, he uttered with that easinesse, that wee have scarse received from him a blot in his papers. But it is not our province, who onely gather his works, and give them you, to praise him. It is yours that reade him. And there we hope, to your divers capacities, you will finde enough, both to draw, and hold you: for his wit can no more lie hid, then it could be lost. Reade him, therefore; and againe, and againe : And if then you doe not like him, surely you are in some manifest danger, not to understand him. And so we leave you to other of his Friends, whom if you need, can be your guides: if you neede them not, you can lead yourselves, and others, and such readers we wish him.

John Hemings. 
Henrie Condell.

 El texto firmado por Hemmings y Condell es fundamentalmente publicitario y con él se pretende animar a los posibles compradores del libro mediante la mención de las bondades del mismo.

 Destacamos el siguiente párrafo:

                          His mind and hand went together:
                          and what he thought, he uttered
                          with that easinesse, that wee have
                          scarse received from him a blot in his papers.

 

                          Su pensamiento y su mano iban juntos
                          y lo que él pensó, lo expresó con tal facilidad,
                          que nosotros apenas hemos encontrado
                          un solo borrón en sus papeles.

 

 Este comentario provocó respuesta por parte del propio Ben Jonson:

                    Who casts to write a living line, must sweat,
                   (such as thine are) and strike the second heat
                   upon the Muses’ anvil; turn the same,
                   and himself with it, that he thinks to frame;
                   or for the laurel he may gain a scorn;
                   for a good poet’s made, as well as born.
                   And such wert thou!

 

                   ¡Y aquél que se lanza a escribir un verso vivo,
                   como son los tuyos, debe sudar y golpear
                   al segundo calor sobre el yunque de las Musas:
                   volverse aquello, y él mismo con ello, que quiere fraguar;
                   o si no, como laurel puede obtener el desprecio;
                   puesto que un buen poeta se hace al igual que nace.
                   y eso fuiste tú!
.

 Estos versos, que figuran en el elogio de Ben Jonson que hemos comentado anteriormente, dan contundente respuesta al gran desconocimiento que Hemmings y Condell muestran sobre el mundo de la autoría literaria. Se pretende que creamos que un trabajo escrito a pluma que contiene cerca un millón de palabras se puede realizar casi del tirón sin necesidad de correcciones o tachaduras.

 Al mencionar “como laurel puede obtener el desprecio (scorn)”, Jonson, muy probablemente, está haciendo referencia a la nota que Richard Baines entregó al Consejo Privado de la Reina donde leemos textualmente:

A note containing the opinion of one Christopher Marly concerning his damnable judgment of religion, and scorn of God’s word. 7

Una nota conteniendo la opinión de un tal Christopher Marly relativa a su detestable opinión sobre la religión y su desprecio a la palabra de Dios. 7

 En cualquier caso, el hecho de que Hemmings y Condell figuren como “los piadosos socios del autor que proporcionan al mundo su obra” y, que también firmen la epístola dedicada a los mecenas del proyecto, es una alusión evidente al negociante de Stratford. Los nombres de ambos actores aparecen, aunque anotados entre líneas, en el testamento de W. Shakspere.

 

NOTAS

7: Comentaremos la nota de Baines en la segunda parte del capítulo 6.

 

  1.    Dedicatoria de Hugh Holland

   Vpon the Lines and Life of the Famous

  Scenicke Poet, Master William Shakespeare.

 

Those hands, which you so clapt, go now, and wring
you Britaines braue; for done are Shakespeares dayes:
His dayes are done, that made the dainty Playes,
which made the Globe of heav’n and earth to ring.
Dry’de is that veine, dry’d is the Thespian Spring.
Turn’d all to teares, and Phoebus clouds his rayes:
That corp’s, that coffin now besticke those bayes,
which crown’d him Poet first, then Poets King.
If Tragedies might any Prologue have,
all those, he made, would scarse make one to this:
Wher Fame, now that he gone is to the graue
(deaths publique tyring-house) 8 the Nuncius is.
For though his line of life went soone obout,
the life yet of his lines shall neuer out.
                                              Hugh Holland

 

Sobre las líneas y la vida del famoso

poeta escénico, el maestro William Shakespeare

Esas manos, con que aplaudiste , se van ahora y retuercen
tu británico desafío; terminados están los días de Shakespeare:
acabados están sus días que hicieron las delicadas obras,
que al “Mundo” de cielo y tierra llamaron.
Seca esta la vena, seca está la Fuente Tespiana,
todo se ha tornado en lágrimas y Apolo nubla su rayos:
Ese corpus, ese ataúd ahora pincha ese vano, que le corona
como el primer poeta, el rey de los poetas.
Si las tragedias pueden tener un prólogo,
todas las que él ha hecho apenas dejarían una secuela a esta:
Donde la Fama, ahora que él a la tumba ha ido,
(de la sala vestuario de la muerte pública) 8 él es el Nuncio.
Porque aunque su línea de vida pronto se esfumó,
la vida que dejan sus líneas nunca desaparecerá.

                                                               Hugh Holland

 La palabra “Globe”, que se traduce como “mundo o globo terráqueo”, hace referencia al teatro donde se interpretaban las obras de Shakespeare. La mención de las “Thespian springs” alude con toda probabilidad a la elegía que Michael Drayton dedicó a Christopher Marlowe y que reproducimos a continuación.

(Deaths publique tyring-house) 8 the Nuncius is

                 de la sala vestuario de la muerte pública 8 él es el Nuncio

 En lenguaje coloquial, este verso se podría traducir como: “Él es el anunciador de la muerte pública interpretada”. La forma en que está intercalada esta línea en el contexto, donde es totalmente innecesaria, invita a pensar que Holland nos está informando que el autor objeto de homenaje ya había interpretado o anunciado su muerte pública con anterioridad a la muerte real. Es a esta última a la que estos versos rinden honores.

 El pareado que cierra el soneto, que da título al elogio, enfrenta la ausencia de descendencia del poeta (con la que desaparece su linaje), con la vida eterna que espera a su obras. La frase: “su línea de vida pronto se esfumó” difícilmente podría ser un homenaje a William Shakspere. Cuando en 1623 se publicó este poema, sus dos hijas y tres de sus nietos estaban vivos.

Neat Marlow bathed in the Thespian springs 9
had in him those brave translunary things,
that the first Poets had, his raptures were,
all air and fire, which made his verses cleere,
for that fine madness still he did retaine,
which rightly should possesse a Poets braine.

                                                                Michael Drayton.

 

Elegante Marlowe bañado en las fuentes Tespianas 9
que en él crearon esas valientes visiones etéreas,
que los más insignes poetas tuvieron, y fueron sus arrebatos,
todo aire y fuego, hicieron su verso claro,
porque esa fina locura que el poseía,
bien debería morar en la mente de todo poeta.

                                                                 Michael Drayton

 

NOTAS

8: Deaths publique tyring-house Nuncius“:

La “tyring-house” (“tiring house” en inglés actual) era una sala o gran camerino situada junto al escenario compartida por los actores que se utilizaban principalmente como vestuario. El término “Nuncius”, está probablemente extraído del tratado escrito por Galileo en 1610 titulado “Sidereus Nuncius“, cuyas observaciones de la Luna, las estrellas y las lunas de Júpiter supusieron una gran revolución y provocaron el colapso de la teoría geocéntrica. Dicha publicación es considerada actualmente como el origen de la moderna astronomía.

9: “Thespian springs”, en español “Fuentes de Tespis”. Tespis fue un dramaturgo griego que vivió en el siglo VII a.C. al que se considera uno de los padres del teatro dramático.

 

 

2.3 OTRAS PUBLICACIONES DE LA OBRA DE SHAKESPEARE

 La segunda edición del First Folioque ha pasado a llamarse Second Folio, se publicó en 1632. Isaac Jaggard falleció en 1627 y William Blount vendió sus derechos sobre sus publicaciones de Shakespeare a Robert Alliot en 1630. Alliot se convirtió en el máximo impulsor de la publicación del Second Folio de cuya impresión se encargó Thomas Cotes; en dicha edición se hicieron cerca de 1700 correcciones al texto de la primera edición.

 De lo más destacable de esta nueva edición es la dedicatoria, que aparece sin firmar, realizada en 1630 por un joven John Milton.

Dedicatoria de John Milton a Shakespeare

 (publicada de forma anónima en la edición del Second Folio de 1632)

“On Shakespeare”

What needs my Shakespeare for his honour’d Bones,
The labour of an age in piled Stones,
Or that his hallow’d reliques should be hid
Under a Stary-pointing Pyramid?
Dear son of memory, great heir of Fame,
What need’st thou such weak witnes of thy name?
Thou in our wonder and astonishment
Hast built thy self a live-long Monument.
For whilst to th’ shame of slow-endeavouring art,
Thy easie numbers flow, and that each heart
Hath from the leaves of thy unvalu’d Book,
Those Delphick lines with deep impression took,
Then thou our fancy of it self bereaving,
Dost make us Marble with too much conceaving;
And so Sepulcher’d in such pomp dost lie,
That Kings for such a Tomb would wish to die.

 

” Sobre Shakespeare”

 ¿Para qué necesita, mi Shakespeare,
 para sus venerados huesos, el esfuerzo de
 una era en amontonadas piedras,
 o que sus consagradas reliquias deban ser ocultadas
 bajo de una pirámide que apunta a las estrellas?
 Querido hijo de la memoria, gran heredero de la fama,
 ¿Para qué necesitas tú tan débil testimonio de tu nombre?
 Tú, en nuestra admiración y asombro
 te has construido a ti mismo un monumento perdurable.
 Pues mientras que para vergüenza del arte de logros lentos,
 tus libres cadencias fluyen, y cada corazón
 ha de las hojas de tu infravalorado libro
 aquellas líneas délficas tomado con profunda impresión,
 tú, despojando nuestra imaginación de sí misma,
 nos vuelves mármol con demasiado cavilar;
 y así yaces sepultado en tal pompa
 que reyes por semejante tumba querrían morir. 

 

  Para Milton, el verdadero monumento de Shakespeare es su libro, el cual tiene tanta valía que hasta los reyes  deberían sentirse envidiosos.

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2.4 SOBRE­­­ EL GRABADO DE DROESHOUT  

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                      Grabado de Martin Droeshout (First Folio)

 El grabado incluido en el First Folio, que supuestamente muestra al autor, fue obra del maestro Martin Droeshout. Se trata de una ilustración atípica, tanto por su enorme tamaño, como por la falta de representaciones alegóricas tan usuales en los grabados honoríficos de la época. Esta ilustración aporta importante información concerniente al problema de la autoría.

 Al observarla con detenimiento nos percatamos de que la desproporcionada cabeza parece flotar por encima del resto. Fue un sastre, a principios del siglo XX, el primero del que se tiene constancia en señalar lo imposible de la vestimenta. En ella se mezclan varias perspectivas: la botonadura, a diferencia del resto, está diseñada como si se observase desde el lado izquierdo; más llamativa es la forma en la que está cortado el jubón, ya que el lado derecho del mismo incluyendo la manga y la hombrera volada muestran lo que debería ser el corte de la prenda en su parte posterior izquierda. El brazo derecho revela una representación de la visión posterior del brazo izquierdo. Si intentamos imaginarnos la figura a la altura de la cintura se hace muy patente el imposible diseño.

 Los errores de simetría de la imagen son constantes. El incipiente bigote tampoco es simétrico, este error se hace aún más patente en el cabello donde la diferencia de longitud en ambos lados es muy significativa. Este mismo equívoco se  pone también de manifiesto en el diseño que sólo aparece en un lado del volante del cuello, un volante que tampoco se parece a ningún otro de la época. Resulta todo un enigma intentar comprender cómo se coloca, o de qué forma se sujeta a las demás prendas. 

 Sabemos que se trata de un trabajo de juventud de Martin Droeshout hijo; no obstante, el resto de sus obras, algunas realizadas en este mismo año, muestran un claro dominio de la técnica y de la perspectiva.

 Habría que ser muy ingenuo para intentar defender que su autor pudiera haber cometido tantos errores obvios de forma casual, o que los impresores del First Folio, que con toda probabilidad encargaron el trabajo al joven grabador, no se percataran de la poca fiabilidad que la figura transmite. El trabajo está firmado, algo que normalmente indica  la aprobación del resultado.

 La línea bien definida que, partiendo del lóbulo de la oreja, se extiende hasta la barbilla, no debería existir, a no ser que se contemple la intención de mostrarnos que se trata de una máscara. Estoy convencido de que aquellos que se encargaron de la planificación y publicación del First Folio eran conscientes de la transcendencia histórica y el intenso escrutinio al que iba a ser sometida la obra que tenían entre manos.

 La información que se desvela al analizar el grabado de Droeshout invita a la desconfianza y refrenda los muchos mensajes en la misma línea que encontramos en  la publicación del First Folio.

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2.5 LA PUBLICACIÓN DE LOS SONETOS

 Aparte de la presentación del First Folio de 1623 y las apariciones de las diversas obras que lo componen en formato in quarto, merece ser destacada la publicación en 1609 de Los Sonetos de Shake-Speare. El encargado de su puesta en circulación fue el editor Thomas Thorpe. Esta edición contenía ciento cincuenta y cuatro sonetos en los que, a diferencia del resto de su obra, el autor se manifiesta de manera muy íntima y sentida.

sonnets AG

 La publicación incluía una compleja dedicatoria sobre la que, a día de hoy, no existe acuerdo respecto a su significado o sobre la identidad de Mr. W.H. a quien estos versos van dedicados.

 

SonnetsDedication AG

 Isabel Gortázar 10 ha realizado uno de los mejores trabajos de investigación sobre esta dedicatoria. Este enlace nos remite a su artículo.

 Resulta significativo constatar que, pese a tratarse de una publicación realizada en vida de William Shakspere de Stratford, la firma del autor no figura en ella. Según apuntan la mayoría de sus biógrafos, el hecho de no contener la autorización expresa del autor estaría evidenciando que se trata de una edición ilegal. Si esto es así, y si Shakspere fuera el autor, debería sorprendernos que no demandara al editor de los sonetos por ello. Sabemos, por ejemplo, que Shakspere demandó judicialmente a un tal John Clayton en 1600 por un préstamo no devuelto de siete libras, reclamación minúscula comparada con lo que hubiera podido demandar por la publicación no autorizada de sus sonetos.

 Destacamos la siguiente frase de la dedicatoria:

                                                    Our. Ever. Living. Poet
                                                Nuestro. Poeta. Siempre. Vivo

 Recordar la inmortalidad del autor no tendría sentido si la dedicatoria se dirigiese al candidato de Stratford, que aún viviría siete años más después de dicha publicación.

 En 1640 John Benson publicó la segunda edición de los sonetos.

 Esta edición contiene un grabado de William Marshall que está inspirado en el grabado de Martin Droeshout del First Folio.

1640 poems AG

 El grabado de esta edición presenta una imagen inversa de la perspectiva que muestra Droeshout. El hombro y brazo derechos están cubiertos por una capa. La mano izquierda enguantada está agarrando lo que parece una rama de mirto. El bigote naciente en el otro grabado está aquí crecido. Los problemas de simetría, perspectiva y tamaño vuelven a ser patentes. La cabeza sigue siendo desproporcionadamente grande con respecto al cuerpo y está separada de este por un volante imposible que podría simbolizar un escudo de armas. Además, detrás de la cabeza del grabado surge ahora una sombra brillante muy evidente.

 El texto de la dedicatoria es el siguiente:

                   This Shadow is renowned Shakespear’s?
                   Soule of th’ age The applause? Delight?
                   The wonder of the Stage. Nature her selfe,
                   was proud of his designs and joy’d to weare
                   the dressing of his lines, the learned
                   will confess his works as such as neither man,
                   nor Muse can praise to much for ever live thy fame,
                   the world to tell, thy like, no age, shall ever paralell.
                                                                                                         I.B.

 

 

                   Esta sombra se ha renombrado ¿Shakespeare?
                   ¿Alma de la época? ¿El aplauso? ¿Delicia?
                   La maravilla de los escenarios. La naturaleza misma
                   estaba orgullosa de sus diseños y encantada
                   de llevar el trazado de sus líneas, los entendidos
                   pronunciarán que no hay hombre o musa
                   que pueda elogiar su obra lo suficiente.
                   Tu fama durará por siempre, el mundo dirá
                   que ninguna época podrá igualar a la tuya.

                                                                                                      I.B.

 El lenguaje simbólico contenido en este mensaje se aleja del tono sutil y velado que hemos encontrado en las dedicatorias y en el grabado del First Folio para llamar clara y abiertamente nuestra atención. La figura, que aquí esconde su brazo derecho, el que debía portar la pluma, muestra el izquierdo y su mano enguantada, como si quisiera mostrar que se trata de una persona refinada, tal vez de un gentil hombre (gent), con la que parece apoderarse de una rama que evidentemente no le pertenece. El espacio brillante detrás de la cabeza no tiene ningún sentido salvo el de remarcar que algo o alguien se esconde detrás del rostro grabado.

 No parece lógico atribuir todos estos errores de simetría, perspectiva, tamaño, diseño, etc., que tan claramente se repiten en ambos grabados, a la casualidad. Si observamos los grabados con detenimiento queda patente que las importantes anomalías que reflejan las obras de ambos artistas, Martin Droeshout y William Marshall, están llamando nuestra atención al tiempo que aportan información. Los editores y financiadores de estas dos publicaciones participaron, con toda probabilidad, en el diseño y transmisión de los reveladores grabados.

                               ¿Esta sombra se ha renombrado Shakespeare?

 Por si no nos habíamos percatado de la sombra del grabado, el autor de la dedicatoria nos pregunta si la sombra ha cambiado su nombre por el de Shakespeare,  lo mismo hace con el resto de los calificativos:

¿Alma del año? ¿Aplauso? ¿Delicia? …

 Estos son los mismos elogios que Ben Jonson utilizó en la dedicatoria del First Folio a los que el signo de interrogación ahora parece transformar en parodia de aquellos.

 El propio nombre del editor de la obra John Benson es una inversión del de Ben Jonson.

 Si nos detenemos a observar la rama que la mano enguantada sujeta con fuerza, por la forma y el tamaño de las hojas y las características bayas redondeadas, aventuramos que se trata probablemente de una rama de mirto.

 En la simbología atribuida a las plantas del mirto que encontramos en los textos clásicos destacamos el siguiente párrafo del libro tercero de La Eneida de Virgilio:

Yo dedicaba una ofrenda a mi madre y a todos los dioses
para implorar por mis obras recientes, y al rey soberano
de los celestes matábale un toro lustroso en la playa.
Por un azar cerca había un montículo, donde arraigaban
un matorral de cornejo y un mirto erizado de espesas
varas. Queriendo arrancar los verdes arbustos para
cubrir con las ramas frondosas aquellos altares,
un espantoso prodigio se ofrece a mis ojos, apenas creíble.
Pues el arbusto primero que arranco del suelo y separo
de sus raíces, comienza a verter negras gotas de sangre
que los terrones manchaban. Un frío temor me penetra
todos los miembros y helada se cuaja mi sangre de miedo.
Pruebo otra vez a arrancar de otro arbusto otra rama flexible
y a escudriñar el secreto motivo de aquellos portentos:
sangre negruzca también de la nueva corteza brotaba.
Luego de mucho pensar, les rogaba a las ninfas agrestes
y al soberano Gradivo, que reinaba en los géticos campos,
que condujeran a bien y anularan aquel mal augurio.
Mas, cuando mucho más fuerte intentaba arrancar otra rama
era la vez ya tercera y luchaba rodillas en tierra
(¿hablo o debiera callar?), un gemido que al llanto movía
dentro del monte se oyó y a las brisas brotó este mensaje:
“A un desdichado ¿por qué lo atormentas Eneas? No toques
a un sepultado ni ensucies tus manos piadosas. No ajeno
Troya me hizo de ti ni esta sangre proviene de tronco.
Deja estas tierras feroces, ¡ay!, deja esta costa avarienta.
Soy Polidoro. Y aquí acribillado, me tiene cubierto una
metálica mies de venablos que agudos crecieron.

 

 Según la mitología griega, Polidoro fue hijo de Príamo, rey de Troya, y de su esposa, Hécuba. Al iniciarse la guerra de Troya fue enviado por sus padres a Tracia con su hermana Ilona, que estaba casada con el rey Poliméstor; de esta manera se libraría de la guerra. Ilona crió a Polidoro como si fuera hijo suyo y en cambio, a su auténtico hijo Deípilo lo crió como si fuera su hermano.

 Tras conquistar Troya, los Aqueos prometieron a Poliméstor que se casaría con Electra hija de Agamenón pero para ello debía matar a Polidoro; de esa manera se extinguiría el linaje de Príamo. Poliméstor mató a Deípilo creyendo que mataba a Polidoro.

 Trasladando la historia de Polidoro a la autoría de la obra de Shakespeare y atendiendo al mensaje contenido en el grabado que ilustra esta edición de poemas de 1640, tanto el grabador como los editores de la obra, nos están advirtiendo de forma muy evidente sobre una confusión de identidades.

 No es mi pretensión dar por hecho que esta sea la única lectura posible del significado de la rama en el grabado de William Marshall, lo que si me atrevo a asegurar es que no hay nada casual en la simbología que el grabado muestra. A falta de una explicación más plausible, la que aquí se expone bien puede ser tenida en cuenta.

 Esta edición de poemas de 1640 incluye, además del mensaje al lector por parte de John Benson, una dedicatoria de Leonard Digges y la dedicatoria que reproducimos a continuación, firmada por John Warren:

           On Mr. William Shakspeare

     What, lofty Shakspere, art again revived?
     And virbius-like now shows’t thyself twice-lived.
     ‘Tis love that thus to thee is showne
     the labours his, the glory still thine owne.
     These learned poems amongst thine after-birth
     that makes thy name immortall on the earth,
     will make the learned still admire to se
     the muses’ gifts so full, infused on thee.
     Let carping Momus barke, and bite his fill
     and ignorant Davus slight thy learned skill.
     Yet those who know the worth of thy desert,
     and with true judgment can discern thy art,
     will be admirers of thy high-tuned straine,
     amongst whose number let me still remain.
                                                                           John Warren 

 

 

Sobre Mr. William Shakespeare 

    ¿Qué elevado Shakspeare, el arte de nuevo revivió?
    Y al igual que Virbio ahora se conoce que tú mismo
    has vivido dos vidas, este amor que así te mostramos,
   estos poemas aprendidos en tu vida-nueva,
   que hace que tu nombre sea inmortal en la tierra,
   hará que los entendidos aún admiren los regalos de las musas
   que de forma tan completa te han inspirado.
   Deja que el criticón Momus ladre y muerda hasta hartarse,
   y al ignorante Davus desairar tu aprendida destreza,
   de modo que aquellos que conocen el valor de tu paso por el desierto,
   y que con juicio certero pueden discernir tu arte,
   serán admiradores de tu melodioso esfuerzo,
   entre los cuales permíteme seguir morando.
                                                               John Warren

 

 Para analizar este poema de Warren intentaremos averiguar previamente quienes son los tres personajes que menciona: Virbio, Momo y Davo.

Virbio

 Según señalan algunas fuentes, Hipólito despreció a Afrodita para hacerse devoto de Artemisa y llevar una vida de castidad y dedicación a la caza. En represalia, Afrodita hizo que Fedra se enamorara de él. El rechazo de Hipólito a Fedra le condujo a la muerte tras caer de un carro.

 Esta historia generó que se rindiera culto a Hipólito de forma asociada al de Afrodita. Según este culto, en honor a la castidad que Hipólito había demostrado hacia su persona, Artemisa pidió a Asclepio que le resucitara. Tras su resurrección fue trasladado a Italia donde reinó con el nombre de Virbio.

  El nombre de Virbio significa “hombre dos veces”: vir- (hombre) y -bis (dos), en alusión a la resurrección del héroe.

Momo

 Momus fue en la mitología griega la personificación del sarcasmo, las burlas y la agudeza irónica. Era el dios de los escritores y poetas, un espíritu inculpador y malintencionado fomentador de la crítica injusta.

 Debido a sus constantes críticas, fue exiliado del Monte Olimpo.

Davo 

 El Davo al que se refiere Warren podría estar extraído del personaje central de la comedia de Terencio La Andriana. Davo era esclavo de Simón y secretario del hijo de éste, Pánfilo. Simón pretende casar a su hijo con Filomena, la hija de su amigo Cremes. Sin embargo Pánfilo está enamorado de Crisis, una bella mujer extranjera a la que su padre no considera digna de su hijo. Simón encarga a Davo que convenza a Pánfilo de lo conveniente de su boda con Filomena. Por su parte, Davo se compromete con Pánfilo a demorar dicha boda. Davo idea un plan para evitar desagradar tanto al padre como al hijo. El devenir de los acontecimientos deja en evidencia a Davo cuyas argucias terminan produciendo resultados opuestos a los previstos. Davo acaba cayendo en la trampa que él mismo ha tejido y se gana con ello la enemistad de Simón y Pánfilo.

 Warren, usando un lenguaje claro y sin apenas utilizar recursos para disfrazar el mensaje, nos está informando que Shakespeare, al igual que Virbio, ha vivido dos vidas. También nos descubre que él es uno de los conocedores del paso del autor por el desierto (más que probable alusión al exilio) y añade que los poemas que este elogio prologa, pertenecen a la nueva vida del autor con su nuevo nombre, que es el que da la fama en la tierra.

 Los personajes Momus y Davus representan a los mal intencionados y a los ignorantes cuyos ladridos no consiguen confundir el juicio certero de los que saben discernir y reconocen el valor y el arte del verdadero poeta, entre los cuales se encuentra el propio Warren.

 

NOTAS         

10: Isabel Gortázar, activa investigadora fallecida en 2013, autora de decenas de esclarecedores artículos con los que ha contribuido a la resolución del problema de la autoría de Shakespeare.

 

2.6  ¿A QUIÉN  DESCRIBEN LAS DEDICATORIAS?

 Tras analizar los argumentos que soportan al autor de Stratford comprobamos que tres de los pilares donde se asienta la verdad stratfordiana no tienen apenas consistencia. La biografía del candidato de Stratford no presenta ninguna relación con la literatura o con la obra de Shakespeare; su nombre no coincide con el del autor; tampoco las dedicatorias del First Folio, y el resto de publicaciones de la obra de Shakespeare, aportan evidencias que den solidez a la candidatura stratfordiana.

 Cuando hacemos una lectura analítica de las dedicatorias descubrimos, que lo que aparentemente se dice sobre el autor, no encaja con lo que surge entre líneas. El mensaje subyacente contiene una constante llamada de atención al lector acompañada de una gran cantidad de información reveladora.

 Tanto los diseñadores de los grabados como los autores de las dedicatorias pusieron lo mejor de su ingenio para, sin dejar de mencionar el nombre tras el que se esconde el autor, ir aportando datos sobre su verdadera identidad.

 Los testimonios a favor de William de Stratford, como son la dedicatoria de Hemmings y Condell y la expresión de Digges “por fin tus piadosos amigos…”, que son imprescindibles para sostenerle como testaferro, no sólo se encuentran enmarcados entre advertencias sobre una posible confusión de identidades, sino que el autor que se describe en las dedicatorias es incompatible con el candidato de Stratford.

 Tras comprobar la inconsistencia de los argumentos que supuestamente defienden la causa stratfordiana, el contundente discurso de sus portavoces proclamando que no hay motivos para dudar, más parece un intento de imposición de su propuesta, que una manifestación sincera amparada en evidencias comprobables.

 

 

 

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