6.2.5 La aparición del infierno y la boda de Claribel dos acontecimientos simultáneos

 6.2.5 La aparición del infierno y la boda de Claribel dos acontecimientos simultáneos 

 La visión del infierno es una de las novedades que el texto B introduce en la narrativa del Doctor Fausto:

EVIL ANGEL

Now, Faustus, let thine eyes with horror stare 

[Hell is discovered.]

Into that vast perpetual torture-house:
There are the Furies tossing damned souls
on burning forks; there bodies boil in lead;
there are live quarters broiling on the coals, 
that ne’er can die; this ever-burning chair 
is for o’er tortur’d souls to rest them in; 
these that are fed with sops of flaming fire, 
were gluttons, and lov’d only delicates, 
and laugh’d to see the poor starve at their gates: 
but yet all these are nothing; thou shalt see
ten thousand tortures that more horrid be. 
 

FAUSTUS

O, I have seen enough to torture me! 

EVIL ANGEL

Nay, thou must feel them, taste the smart of all.
He that loves pleasure must for pleasure fall.
And so I leave thee, Faustus, till anon;
Then wilt thou tumble in confusion.
 

[Exit. Hell disappears. The clock strikes eleven]

 

(Aparece el infierno)

ÁNGEL MALO

Ahora, Faustus, que tus ojos miren con horror
esta inmensa y perpetua casa de torturas.
Ahí están las furias agitando las almas condenadas
con horquetas ardientes. Los cuerpos hierven en plomo.
Hay allí miembros vivos ardiendo sobre carbones
y sin poder morir. Este sillón eternamente ardiente
es para que descansen en él las almas demasiado atormentadas.
Esos que se alimentan de bocados de fuego incandescente,
fueron golosos amantes de comidas delicadas,
que se reían al ver a los pobres esqueléticos morir de hambre frente a sus portales. 
Pero esto no es nada; verás
diez mil formas de tortura aún más terribles. 
 

FAUSTO

Oh, he visto suficiente para atormentarme.  

ÁNGEL MALO

No, ahora debes sentirlos, saborear todo su dolor. 
Aquél que ama el placer por placer debe sucumbir.
Y así te dejo Fausto, hasta pronto;
serás derrocado en la confusión.
 

(El infierno desaparece y el reloj da las once campanadas).

 

 La referencia horaria actúa como guía y nos recuerda que el tiempo sigue su curso inexorable. Sólo falta una hora para que expire el plazo de su acuerdo con Lucifer. Pero ¿es arbitraria la elección de esta hora?

 Para aproximarnos al motivo último de esta revisión del Fausto de Marlowe hemos de indagar en su significado desde la perspectiva de su autor. Diseminadas en el discurso de La Tempestad encontramos huellas que permiten descubrir o ubicar en el tiempo acontecimientos que se ocultan a una primera lectura. Las naves azotadas por la tempestad con que comienza esta historia son barcos españoles que regresan, procedentes de Túnez, de la boda de Claribel, hija del rey de Nápoles.

 La boda de Isabel Clara Eugenia, hija predilecta de Felipe II, que fue rey de Nápoles hasta su muerte en 1598, se celebró en Flandes el 18 de abril de 1599. El enlace con su primo el Archiduque Alberto de Austria, que ya se había efectuado un año antes por poderes, otorgaba a Isabel Clara la corona de los Países Bajos Españoles.

 En La Tempestad, la boda de Claribel otorgaba a la hija del rey de Nápoles, la corona de un reino extranjero. Claribel es un nombre que surge de la contracción de Clara e Isabel. Al asignar nombres españoles a los pasajeros de las naves azotadas por la tempestad, el autor aporta más elementos para que descubramos el evento histórico que relaciona la narración de carácter metafórico de La Tempestad con la realidad histórica y biográfica que discurre paralela a la obra.

 En el acto segundo (véase 2,1,240-250), los supervivientes del naufragio han perdido la esperanza de encontrar con vida a Ferdinand, hijo y heredero del rey de Nápoles. Los cortesanos se preguntan que, en caso de ser así, quién sería el próximo heredero del trono de Nápoles, a lo que Sebastián responde: Claribel, la Reina de Túnez.

 La importancia de escoger el nombre de Claribel es su identificación con la auténtica reina Isabel Clara de Flandes, que siendo hija de Felipe II y hermana de Felipe III, en caso de fallecer este último, sería la siguiente en la línea sucesoria.

 La fecha de celebración de la boda de Isabel Clara con el archiduque Alberto de Austria nos sirve para ubicar el momento en que se produce la tempestad que da título a la obra.

 Un desplazamiento entre Bruselas y Madrid, ciudad donde residían la mayoría de los españoles asistentes al enlace, que en aquella época se efectuaba en carruajes tirados por caballos duraría, según estimaciones, entre seis y ocho semanas. 27  El viaje de los asistentes a la boda de Isabel Clara Eugenia celebrada en Flandes, que el autor sitúa en Túnez de forma conveniente para sus fines, se pudo prolongar desde el día siguiente a la celebración hasta mediado el mes de junio de 1599.

 El año 1599 fue particularmente trágico para los autores e intelectuales británicos que vieron como las obras de un selecto grupo de sus más destacados autores ardían en la hoguera o eran prohibidas con motivo del “Bishop’s Ban” o “Bishop’s Bonfire” (hoguera o prohibición de los obispos). Cualquier forma de expresión que no se ajustara a la rígida norma y que pudiera hacer tambalear el privilegiado estatu quo del obispado en el difícil momento de la reforma inglesa, se estigmatizaba con el calificativo de “Ateísmo” y se perseguía sin piedad.

 Aquel acto, que supuso el momento culminante de la censura en la historia británica, fue capitaneado por el todopoderoso Arzobispo de Canterbury, John Whitgift y secundado por el Obispo de Londres, Richard Bancroft. Además de la quema de obras de, al menos, una decena de autores, el “Bishop’s Ban” promulgó la prohibición de cualquier publicación presente y futura de obras de Thomas Nashe y de Gabriel Harvey, así como el uso de las sátiras y la publicación de epigramas que no tuvieran autorización expresa del Consejo Privado de la Reina.

 Dos obras de Marlowe fueron pasto de las llamas en esta hoguera: la traducción al inglés de Los Amores de Ovidio, cuya edición formaba parte del mismo volumen que los Epigramas y Elegías de John Davies y su obra dramática Dido, Reina de Cartago, que había sido publicada por Thomas Nashe en 1594 y en cuya edición figura el nombre de éste junto al de Marlowe.

 

FAUSTUS

Now hast thou but one bare hour to live,
and then thou must be damn’d perpetually!
Stand still, you ever-moving spheres of heaven,
that time may cease, and midnight never come;
fair Nature’s eye, rise, rise again, and make
perpetual day; or let this hour be but
a year, 
a month, a week, a natural day.
O lent e, lente currite, noctis equi!

 

 

FAUSTO

Oh, Fausto,
apenas te resta una hora de vida,
y a partir de ahí serás maldecido eternamente.
¡Deteneos, esferas celestiales siempre en movimiento, 

que el tiempo pare y no llegue nunca la medianoche!
Bello ojo de la naturaleza, alzaos, alzaos de nuevo y haced
día perpetuo, o que esta hora dure
un año
, un mes, una semana, un día natural
para que Faustus se arrepienta y salve su alma.
O lente, lente currite noctis equi.

 Si hacemos coincidir el año cero con el comienzo de 1588, y a cada hora de reloj le asignamos el valor de un año, como el propio autor nos sugiere, la llegada de 1599 coincidiría con las once.

  Por un lado sabemos que la celebración de la Hoguera de los Obispos aconteció en Londres el 4 de junio de 1599; por otro, el reloj de Doctor Fausto da las once justo en el momento en que la imagen del infierno desaparece. A partir de estos dos datos, partiendo de que la información aportada es precisa y que la visión del infierno pueda estar realmente aludiendo a la mencionada hoguera, habría que datar la composición del primer texto de Doctor Fausto en algún momento próximo al 4 de junio del año 1588.

 Mientras la visión del infierno del texto B de Doctor Fausto surge inmediatamente antes de las once, el desenlace de la tempestad en la obra de Shakespeare ocurre en las semanas posteriores a la boda de Isabel Clara Eugenia acaecida el 18 abril de 1599. A partir de esta constatación, parece evidente que, tanto el infierno descrito en el Fausto de Marlowe, como la tempestad que da título a la obra de Shakespeare, son representaciones alegóricas de la “prohibición de los obispos”.

 Si emplazamos la fecha de composición de Doctor Fausto a principios del año 1588, el estreno de La Tempestad de fecha 1 de noviembre de 1611, habría acontecido veinticuatro años después. Próspero se presenta veinticuatro años después de que lo hiciera Fausto. A la relación que habíamos encontrado en la temática de ambas obras y en los nombres de los propios magos, debemos agregar este significativo dato que coincide con los veinticuatro años de poder ilimitado, que Fausto disfruta como prebenda por la venta de su alma.

 

 

 

 

 

NOTAS

27. A razón de 33km por día (velocidad media en carruaje tirado por caballos propuesta por varios documentos de la época de Felipe II), el trayecto entre Bruselas y Madrid o entre Bruselas y Nápoles, ciudades separadas por algo más de 1600 km, se prolongaría entre 6 y 8 semanas.

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